Desde hace años se está claramente imponiendo el uso de calderas de gas junto con radiadores de agua como sistema de calefacción en los hogares de todo el mundo industrializado, y es que sus ventajas frente a otros tipos de combustibles son innegables.
Funcionamiento de las calderas de gas
El fundamento de las calderas de gas se basa en la combustión de gas para calentar el agua que circula por el sistema cerrado de radiadores. El control de la temperatura se realiza mediante un termostato -por ley todas las nuevas construcciones deben disponer de al menos uno- que permite regular la temperatura a gusto del consumidor (si queréis conocer algunos trucos sobre como regular la calefacción de una vivienda podéis ver este artículo).





